NADIELOHARÁPORTI, es una experiencia sobre mi segundo proceso de ayuno.
Una apuesta personal y controlada con el único objetivo de mejorar mi salud, con el objetivo de realizar una limpieza, reparación celular y descanso metabólico.
Respondo todas tus dudas
¿Como puedo
ayudarte?
¿Qué tipo de ayuno haces?
El ayuno que yo hago es absoluto. No hay ingesta de alimentos sólidos ni líquidos como caldos o cremas de verduras.
¿Qué tienes permitido consumir?
Tan sólo agua, algo de zumo de pomelo rojo unos 200cc/día e infusiones. Con todo no paso de 1500cc/día.
¿Tomas suplementos o multivitamínicos?
Nada de suplementos o vitaminas.
Tan sólo 5 grs. de sal marina sin refinar por litro de líquido y 4 ó 5 cucharadas soperas de vinagre de manzana ecológico con madre.
¿Lo haces por tu cuenta o te sigue alguien?
En estos momentos existe un grupo de profesionales de la salud que siguen mi estado. Analíticas cada 21 días, bioimpedancias semanales, una memoria de todo el proceso y seguimiento médico.
Siempre he oído que dejar de comer es malo. ¿Por qué lo haces?
Este es un trabajo personal. Es una profunda limpieza del organismo. Estoy preparando un documental desde hace ya tres años.
El ayuno absoluto de comida permite que el organismo se cure a si mismo. Toda la energía que el cuerpo no consume en las digestiones la invierte en reparaciones.
¿Me recomiendas hacerlo?
No. Esta debe ser una decisión personal y asesorada. En mis canales tan sólo hablo de mi experiencia y del proceso que estoy viviendo. No soy especialista en salud. Soy actor y esto es un trabajo personal que he decidido compartir con todos vosotros por si os sirve.
Si estás pensando en hacer un ayuno busca asesoramiento profesional.
¿Qué ocurre fisiológicamente durante un ayuno absoluto prolongado?
El organismo cambia progresivamente de combustible.
Durante las primeras 24 horas, utiliza principalmente glucógeno hepático para mantener la glucosa sanguínea.
Los tres siguientes días, el glucógeno disminuye mucho y aumenta la producción de glucosa mediante gluconeogénesis. También aumenta la utilización de grasa y la producción de cuerpos cetónicos.
Después de varios días: el cerebro comienza a utilizar cantidades importantes de cuerpos cetónicos, reduciendo su dependencia de la glucosa. Ese es el momento de entrar en cetosis y mantenerla.
¿De dónde obtiene energía el cuerpo cuando se agotan el glucógeno y las reservas de grasa?
Principalmente de las grasas almacenadas en el tejido adiposo.
Los triglicéridos se descomponen en ácidos grasos y glicerol. Los ácidos grasos alimentan muchos tejidos directamente y el hígado convierte parte de ellos en cuerpos cetónicos.
Pero hay tejidos y procesos que siguen necesitando glucosa. Por eso el organismo fabrica glucosa mediante gluconeogénesis, utilizando principalmente lactato, glicerol y determinados aminoácidos.
¿Qué sucede con la masa muscular y las proteínas?
Aquí hay un punto importante: estar en cetosis no significa que no se esté perdiendo músculo.
Durante el ayuno se produce cierta degradación de proteínas. El organismo intenta reducirla cuando aumenta la utilización de cetonas, pero sigue necesitando aminoácidos para: producir determinadas proteínas, mantener enzimas y tejidos, fabricar glucosa y mantener funciones esenciales.
La cantidad de músculo perdida depende enormemente de las reservas iniciales de grasa, duración del ayuno, actividad física, estado hormonal y estado nutricional previo.
De ahí la importancia de hacer ejercicio físico moderado como salir a caminar al aire libre, aunque llueva. Hacer algo de trabajo de gimnasio siempre asesorado por alguien que sepa. Recordaros que en ayuno se pierde la capacidad de levantar mucho peso.
¿Qué sucede con el cerebro?
El cerebro cambia progresivamente de combustible.
En condiciones normales utiliza fundamentalmente glucosa. Durante un ayuno prolongado, el hígado produce cuerpos cetónicos que pasan al cerebro y pueden proporcionar una parte considerable de su energía.
Esto explica por qué según mi experiencia previa y la documentación que he consultado, las personas en ayunos prolongados describimos sensación de claridad mental, concentración o energía estable.
¿Qué mecanismos de adaptación desarrolla el organismo?
Son extraordinarios. Básicamente, es un cambio desde un metabolismo orientado a almacenar energía hacia otro orientado a movilizar las reservas disponibles.
Entre ellos:
disminución de la insulina, aumento relativo de glucagón, movilización de grasa, cetogénesis y mayor utilización de cuerpos cetónicos, reducción del gasto energético, modificaciones del metabolismo tiroideo y mecanismos para conservar proteínas.
¿Qué ocurre con vitaminas, minerales y electrolitos?
Aquí aparece uno de los grandes problemas de un ayuno absoluto.
No solamente importa la energía. El organismo necesita sodio, potasio, magnesio, fosfato, calcio y múltiples vitaminas y oligoelementos.
Además, durante el ayuno cambian la insulina y el manejo renal de determinados electrolitos, pudiéndose producir pérdidas. Una analítica aparentemente buena no necesariamente excluye todos los problemas nutricionales o metabólicos. De ahí la importancia del seguimiento médico.
¿Qué señales indican que el ayuno se está volviendo peligroso?
Jamás debes llegar a sentir algo así. Esto sucede tras muchos días sin ingesta de alimentos.
Algunas señales de alarma son:
Desmayos, confusión, debilidad extrema, palpitaciones, dolor torácico, dificultad respiratoria, alteraciones importantes del ritmo cardíaco, vómitos persistentes, incapacidad para mantener líquidos, disminución marcada de la orina, hipotensión importante, deterioro neurológico.
Por eso, una vez más insisto, en ayunos prolongados, la monitorización médica tiene mucho más valor que utilizar únicamente cómo uno se siente como indicador.
¿Cómo sabes que debes dejar el ayuno?
Lo que te saca del ayuno es la sensación de hambre verdadera. Me explico. Lo que socialmente llamamos hambre en realidad son ganas de comer, no la necesidad de ello. Cuando llevas muchos días sin ingerir alimentos, el cuerpo te manda un mensaje profundo, es una sensación que en cada uno se representa de una manera pero que sabes que ha llegado el momento.
El ayuno prolongado es un trabajo físico pero la dimensión espiritual es mucho mayor.
¿Qué diferencia hay entre varios días, varias semanas y un ayuno extremadamente prolongado?
La diferencia es enorme.
Un ayuno de 24 a 48 horas y un ayuno de varias semanas i incluso meses, no son simplemente versiones más largas de la misma experiencia. Las modificaciones fisiológicas son distintas.
Además, cuanto más prolongado es el ayuno, más importante se vuelve la realimentación posterior.
¿Por qué puede ser peligrosa la realimentación?
Este es probablemente uno de los aspectos más importantes de un ayuno prolongado.
Después de una privación alimentaria importante, la introducción de carbohidratos provoca un aumento de insulina. Esto hace que determinadas sustancias, especialmente fosfato, potasio y magnesio, pasen rápidamente desde la sangre al interior de las células.
Puede producirse entonces el llamado síndrome de realimentación. Por eso, después de un ayuno prolongado, volver a comer no debería plantearse simplemente como «ya puedo comer normalmente». La duración del ayuno, el estado nutricional y las analíticas determinan cómo debe hacerse la realimentación. Yo lo haré con supervisión especializada y es lo que recomiendo.